La contribución al ahorro energético de la vivienda es el mayor beneficio del toldo automático, elemento de protección solar que representa un gran confort para el usuario, quien podrá activarlo cómodamente desde el sillón con un mando a distancia.
Los toldos motorizados funcionan pulsando un botón de la pared o del mando a distancia y cuando detectan situaciones concretas establecidas en los sistemas domóticos, como las franjas horarias que superan ciertas temperaturas -para impedir el recalentamiento de la vivienda- y los fenómenos meteorológicos adversos, para evitar un potencial perjuicio sobre la loneta u otros accesorios.
En cualquier caso, el toldo motorizado es perfecto ya para todo tipo de viviendas pues con él se elimina el esfuerzo de la puesta en marcha manual, especialmente incómoda para mayores y personas con limitaciones o lesiones musculares.
El toldo motorizado responde claramente a los conceptos de bienestar y eficiencia en el hogar. Del primero se han apuntado pinceladas al inicio: cualquier usuario vincula con una sensación agradable y placentera la bajada del toldo automático a las cuatro de la tarde de un día caluroso, desde el sofá, a través del mando a distancia.
El segundo aspecto, la eficiencia en el hogar, es evidente, tal y como lo demuestran los estudios arquitectónicos bioclimáticos, las promotoras sostenibles y los expertos en ecología, que recomiendan el empleo de toldos, como elementos de protección solar idóneos, capaces de sustituir a los equipos de aire acondicionado o, como mínimo, de reducir sus horas de funcionamiento, con la consiguiente disminución del consumo energético y de la contaminación a la atmósfera.
Lonetas de última generación
Los toldos automáticos son perfectos en obra nueva para encajar el motor en la fase constructiva. Los nuevos edificios residenciales que presentan toldos motorizados con lonetas de última generación, tan resistentes como atractivas desde el punto de vista estético, presentan mayor valor añadido que los inmuebles que carecen de estos sencillos elementos de protección solar.
Los textiles más utilizados para toldos son las lonas acrílicas, impermeables y muy duraderas; las las microperforadas, que permiten la visión a través de ellas, además de proteger del sol y del calor; y las lonas de PVC o fibras sintéticas, las más resistentes de las mencionadas.
Junto a las prestaciones aportadas por estas lonetas, el mercado demanda actualmente diseños y dibujos elegantes, similares a los de los tapizados para butacas y sofás.
Así, las empresas más reconocidas ofrecen variedad de propuestas que van desde las rayas clásicas a las rayas fantasía, pasando por los lisos, los motivos geométricos o los jarcquard, y todos ellos, disponibles en muchas tonalidades.
Algunas de las firmas más vanguardistas presentan incluso colaboraciones con grandes fabricantes de tejidos, que incorporan su “savoir faire” y su experiencia en la creación de textiles decorativos para el hogar a la confección de lonetas de última generación para toldos. Así, los toldos motorizados pueden presumir de “estar en la onda” de la moda y el diseño, además de ser eficientes, sostenibles y muy cómodos para el usuario.




